Sara Noemí Mata


Nuestra Aparente Rendición
05/Septiembre/2011
Hace una semana escribí aquí una columna oscura, pesimista, desahuciada. Así estaba, así me sentía. Temía publicar una columna así pues admito que aportan poco y no mueven a nada.

Por fortuna de un periódico plural como Milenio, el mismo lunes de mi colaboración negra se publicó “La Letra Desobediente” de Braulio Peralta que, retomando un texto que circula en Internet, de autoría anónima, pretende dar cuenta de lo positivo de lo negativo que es vivir en Monterrey en estos días.

Un fragmento: “Volvimos a manejar con cortesía, no se oyen maldiciones y no es porque de repente en Monterrey aprendimos a conducir correctamente, no, pero ahora nadie te critica si vas despacio. Regresaron los domingos familiares, comidas caseras, llamadas a los parientes y los que están fuera están al pendiente. Por la noche cenamos juntos, regresamos temprano y nos desvelamos menos; estamos más seguros en casa que en la calle. Los padres están más pendientes de los jóvenes; ellos a su vez están más conectados con la casa. Andamos más en grupo. Los maridos acompañan a su esposa a las compras o los hijos no dejan ir solos a sus padres. Dejamos recados de a dónde vamos, con teléfono y dirección, conocemos más a los amigos de nuestros hijos. Si alguien no llega a tiempo a una cita, lo buscamos y nos aseguramos de que esté bien. Hasta los doctores llaman a sus pacientes. En los negocios se redoblaron los esfuerzos para captar clientes y atienden como rey en todas partes”.

Cuando una está en duelo es fácil que no se vislumbre mas que dolor y desesperanza alrededor aunque de pronto también haya un abrazo, un sostén. No sé qué tanto sea cierto pero la lectura de “La Letra Desobediente” fue esa sonrisa confortante que recibimos en todo funeral.

Un lazo o gancho más fuerte fue repasar el blog de “Nuestra Aparente Rendición” (NAR). Lo conocía de meses atrás, lo he visto nutrirse en secciones y aportaciones, y en esta semana me dio, con su título, una razón poderosa para ponerse en pie, para levantar cabeza, para decir que sí parecemos doblegados –en plural- pero la rendición es aparente.
El blog de Nuestra Aparente Rendición nació hace un año en la red, animado por la escritora española radicada en nuestro país, Lolita Bosch, que hizo de este espacio electrónico su forma de reaccionar a la violencia y en concreto al caso de los 72 migrantes encontrados muertos en Tamaulipas y a los interminables feminicidios de Chihuahua y otros lares.
“Nuestra Aparente Rendición” convocó desde el principio a entregar trabajo personal y de organizaciones civiles para construir la paz y el diálogo y lo ha hecho con creativos proyectos. Uno de los iniciales fue proporcionar los datos conocidos de los casos de cada uno de los 72 migrantes muertos en Tamaulipas  a escritores destacados para que devolvieran una pieza narrativa sobre esa historia. Algunos fotógrafos se unieron a documentar el entorno familiar y social que dejaron vacíos estos migrantes en desgracia y ahora la página ha construido un micrositio en que se tiene un altar virtual a la memoria de estas víctimas, se pueden dejar flores, descargar canciones o hacer donativos.
Sabedores de que el ataque al casino de Monterrey no inauguró los sucesos espantosos de este sexenio de sangre, otro de los proyectos de NAR es un registro de víctimas de la violencia.

“Nuestra tarea es hacer lo que las autoridades no hacen, en el sentido más humano. Ponemos nombres, buscamos detalles. Ya no queremos que sigan siendo cuerpos. Queremos saber quiénes mueren, en qué condiciones, por qué razones. Queremos que la gente no pierda la sensibilidad humana”, declara Alicia González, coordinadora del blog, que se encuentra en permanente reclutamiento de voluntarios quienes se apuntan por semanas para realizar el registro y publicación de información.

“Nuestra Aparente Rendición” también tiene un directorio de asociaciones que en todo el país sostienen proyectos sociales y solidarios que desde a cultura, el arte o la acción ciudadana trabajan la violencia. Como la difusión de sus iniciativas ha crecido, NAR ahora es casa de otros blogs como el de la “Red de Periodistas de a Pie” que coordina la periodista Marcela Turati, la “Edad medi@tica” de Marco Lara Klahr y las “Historias de Nadie” de Diego Enrique Osorno.

NAR es un espacio para la poesía, reflexiones sobre la violencia o sobre las víctimas pero es ante todo el conecte a iniciativas para pasar a la acción. Una de las más recientes invita a crear y sostener un sistema de becas para hijos de mujeres asesinadas o desaparecidas en Ciudad Juárez. Se necesitan de 2 a 5 mil pesos mensuales por cada niño o niña que reciba una beca. Actualmente convocan a voluntarios para recaudar y difundir el proyecto que será gestionado por la asociación civil “Nuestras hijas de regreso a casa”.

NAR ha anunciado que donará los derechos de un libro de próxima aparición en que participarán los escritores que ya se leen en el sitio web pero cualquier particular puede hacer aportaciones bajo el sistema paypal y lo más importante, cooperar en la difusión de esta iniciativa; no importa la cantidad, cualquier aporte apoya a la construcción de la paz.
Lo invito a buscar y navegar:   nuestraaparenterendicion.com

Quizá se inunde de lágrimas ante los relatos de uno de los padres de los niños muertos en la guardería ABC de Hermosillo; quizá decidirá firmar la campaña de Alto al contrabando de armas / 3 exigencias para Barack Obama; quizá querrá sumar su voz al mosaico de vivencias sobre la violencia; quizá proponga la curaduría de un proyecto a NAR; quizá encontrará constructivo, simplemente, leer relatos distintos al alarmismo sin contexto de los medios de comunicación habituales. Podrán pasar muchas más cosas, otros hechos violentos nos volverán a cimbrar, pero también, ya sabrá donde encontrar modos de implicarse en la construcción de un México menos violento.
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