Sara Noemí Mata


Antireporte de inteligencia
16/Agosto/2011

Estoy deshabituada a publicar en martes. No sé cuáles serán las noticias de ayer que hoy habrán robado ya las portadas de los diarios y los titulares de la televisión. Si todo esto estaba anunciado ¿por qué dije sí cuando debí haber contestado no?

***

El cartón de Horax ayer da en el clavo: el alcalde Sheffield dice que no regresará lo que ya llegó del Subsemun aunque por normativa debiera hacerlo y también ha anunciado que lo que no recibió por la misma engorrosa reglamentación vía subsidio de seguridad ya lo apalabró con el Secretario de Hacienda por magia de sus relaciones políticas. Venido a ver, normas tan exigentes como inútiles nos confirman que en México sirven más los amigos que las leyes. ¿Estos atajos políticos también se le permitirán a los priístas del Nuevo León o a los perredistas de Michoacán? ¿Ya le habrán avisado a Juan Miguel Alcántara de estas triquiñuelas al Subsemun? ¿o él se las habrá enseñado a sus correligionarios panistas?

***

El pastor de mi Iglesia católica dijo hace unos días que era muy legítimo que a nuestros templos se restringiera la entrada a mujeres vestidas de modo inconveniente así como nadie se escandaliza que en la mitad musulmana del mundo las mujeres deban entrar con velo a las mezquitas y todos deban descalzarse al pisar un templo. Tiene razón nuestro prelado, hasta las turistas hemos tenido que portar un velo para conocer una mezquita. Eso no es lo vergonzante ni lo más doloroso: en las mezquitas se reserva a las mujeres un rincón, mejor mientras más escondido y físicamente separado del resto para que puedan hacer su oración a Dios. ¿Hasta allá llegará la inspiración de nuestro Arzobispo Martín?

***

Si los actos partidistas con miles de acarreados, si las campañas extendidas con bardas por toda la campiña guanajuatense, si los anuncios de fundaciones políticas en horarios de trabajo burocrático no actualizan que estamos ya en época electoral, ¿qué cosa sí podrá anunciarlo? Si todos sabemos que eso bordea, entra y sale de la legalidad electoral que ellos, los partidos políticos, nos dieron ¿por qué nos importa tan poco que sea castigado?

***

El Teatro Bicentenario es nuestro secreto, la belleza insospechada a un lado de un terreno lucidor de todos los trafiques de influencias, dinero e ilegalidades posibles. En su corta vida nos ha dado ya experiencias memorables, se anuncian otras, pero yo aguardo a una sola ¿qué año programarán a Gustavo Dudamel en este escenario? Si el joven prodigio venezolano está a unos pasos de abandonar la juventud –ya tiene 30 años– ¿cuánto tendríamos que pagar por verlo aquí?

DEJANOS TU COMENTARIO
1456374297.png
1321493145.gif
1381429645.jpg
1321493278.png
1321493200.png