Sara Noemí Mata


Rozar la belleza
20/Diciembre/2010
Pasamos a diario y nos preguntamos ¿qué van a hacer aquí? En el tramo del bulevar López Mateos entre Hermanos Aldama y Miguel Alemán retiraron los árboles, las jardineras y las banquetas. No hay quien nos conteste. El lugar no muestra una imagen de lo que es el proyecto, ni una referencia de dónde ser informado. Busco en la página de municipio y tampoco hay pistas.

El boletín noticioso del caso, fechado el 3 de diciembre, sólo informa que se trata de un proyecto de "mejoramiento de la imagen urbana" que busca "reavivar" los usos comerciales de la zona y que sustituirá los árboles ficus por otros de una especie más adecuada. Entre la información que manejan los periódicos se desliza que las jardineras darán ahora espacio para cajones de estacionamiento, pero oficialmente, nada se confirma.

Recorro la zona y efectivamente, los árboles ficus y sobre todo, la forma de poda que con el paso del tiempo les dieron, quita visibilidad al frente de los negocios, pero cuando uno eleva la mirada sobre la copa de los árboles encuentra la verdadera pobreza del paisaje.

Edificios ruinosos en su segunda o tercera plantas, negocios despreocupados por sus aparadores o molestos por el tipo de anuncios o elementos que ofrecen a la vista de los transeúntes. Mirados así, los ficus hacían algún bien en ocultar la fealdad que no es imputable al gobierno sino a los propietarios que airados exigen cajones de estacionamiento para "reactivar la economía".

No me extraña la explicación tan elemental del problema que los comerciantes hacen sino la solución tan simple a la que la autoridad accede.

Apuesto a que en el tramo del Eje que se pretende reactivar no faltan estacionamientos sólo que están en las calles transversales y no sobre el bulevar. Además, es casi seguro que el deterioro paisajístico y comercial de la zona ha sido provocado por el abandono habitacional de sus edificios más que por la presencia de las jardineras que ahora se eliminan.

Un diagnóstico miope puede concluir que: más autos (y estacionamientos) es igual a más comercio y que más comercio es igual a un mejor paisaje; por tanto, el paisaje se mejora si abrimos y mejoramos el espacio para los autos. Pero todas las sentencias son defectuosas en este silogismo que ha orientado proyectos de mejoramiento del paisaje en León.

Algo así ocurrió en la administración pasada cuando intervinieron la Zona Piel con el mismo objetivo. Yo me esperaba que alinearan las calles, ampliaran las banquetas, eliminaran obstáculos para los peatones, ordenaran los tipos de anuncios de los comercios, incentivaran la limpieza de fachadas, quitaran cables y basura aérea, por pensar en algo. Al final, la obra se limitó a cambiar los pavimentos y sustituir las especies arbóreas de los camellones como condenando a leoneses y paseantes a ver siempre hacia abajo.

Las intervenciones en el espacio público suelen ser controvertidas pero cuando la autoridad que las promociona y las financia se conforma con estar convencida ella misma de los beneficios, condena al usuario del espacio a esperar a que todo esté consumado para lamentar o festinar el resultado. En la forma de proceder en este tipo de obras también se muestra el talante democrático o autoritario de un gobierno y, como es el caso, la administración sheffieldista desaprovecha hasta las mejores oportunidades para comunicar, convencer y legitimar los proyectos que se suponen para el bien común.

Además, desperdicia la ocasión para que la obra se convierta en una forma de educarnos como ciudadanos, especialmente a aquellos propietarios y renteros de la zona. La salud, vigor y belleza de ese tramo del bulevar, como de la calle Madero, y del resto de la zona histórica de León, no se logrará si sólo intervenimos del límite del predio hacia la calle y si, para colmo, lo hacemos afectando, sin explicación, lo que daba algo de habitabilidad a la zona como era el área sombreada por árboles y jardineras de descanso sobre una bulliciosa avenida.

El discurso sobre la ciudadanía enfatiza los derechos y difumina las responsabilidades que los habitantes y propietarios tenemos sobre el espacio público, al menos lo que el frente de nuestras propiedades ofrece para el disfrute de los demás.

Ser ciudadanos también debiera facultarnos para saber mirar, evaluar y pedir modificaciones a proyectos como este desde una perspectiva no sólo ambientalista o comercial como priva actualmente.

Ojalá al final de este proyecto, prometido para abril del 2011, no nos digan que el dinero no alcanzó para más, pues aunque sea cierto, lo inaceptable es que con lo que se tiene no se roze siquiera la belleza que como leoneses aspiramos para nuestra ciudad, para nuestros espacios cotidianos.

De la Botica

1> ¿Qué le aporta a la Plaza Expiatorio la instalación de un nacimiento anodino que no tiene más objetivo que usar el tema navideño para colocar el anuncio de una marca de casas? Definitivamente no todo se vale para intervenir en un espacio público pero en esta materia ¿quién es la autoridad responsable?
2> Se ha autorizado el aumento en el precio del transporte público. Es en promedio (de los tres tipos de tarifa) un 22.4% más caro del que regía desde diciembre del 2008. En esta ocasión, el aumento se otorga a los transportistas sin compromisos de mejora del servicio porque según la Secretaria del Ayuntamiento éstos no deben incluirse en el acuerdo tarifario, entonces ¿dónde y cuándo se pactarán? Por otra parte, el alcalde Sheffield rechaza que el municipio vaya a subsidiar el transporte publico "porque ya subsidiamos la infraestructura".¿Por qué cuando el municipio gasta dinero público en infraestructura para el auto, como son los puentes viales, lo llama "inversión para la competitividad" y cuando es infraestructura para un servicio público lo identifica como "subsidio"?
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