Sara Noemí Mata


Informar desde el polvo
30/Septiembre/2013

Hoy se celebrará el primer informe del Ayuntamiento integrado por una coalición PRI-PVEM y donde el PAN, después de más de dos décadas, es una minoría. A esta novedad se suma a otra: definir como escenario para el Informe la zona de Las Joyas, en lugar del Palacio municipal, una céntrica plaza pública o un Teatro o Auditorio, de los bonitos que tenemos en León.

La sede del informe ha dado lugar a interpretaciones críticas, a partir de informaciones como que se contrataron autobuses para trasladar invitados de las colonias populares o que para generar asistencia en el evento de hoy, la oficina de la Alcaldesa repartió o prometió despensas o vales de ayudas diversas; también resaltó que la fracción panista del Cabildo votó en contra el contenido del Informe, que legalmente también es SU informe, pero sin exponer una razón o argumento en su posición, aunque sí aprobaron que el informe se rinda en la zona de Las Joyas.

Otros insumos de las pláticas previas a este lunes de informe han sido la campaña publicitaria que ha desplegado la administración de Bárbara Botello y la práctica de instruir a servidores públicos a asistir al evento con pinta de civil.

En lo personal veo positivo que el documento del informe haya sido revisado en maratónicas sesiones de los regidores; si bien varios reporteros de la fuente han resaltado que la asistencia de los ediles fue muy irregular, esto marca una diferencia con los últimos alcaldes panistas que, en varios casos, en el exceso de su hegemonía política, no permitían u obstaculizaban que los integrantes de la oposición política del Ayuntamiento conocieran el documento con antelación a su puesta en votación en el pleno.

Por supuesto, estoy a la expectativa de si dicho involucramiento de nuestros representantes populares ha tenido como resultado un documento valioso, articulado con las problemáticas y sus diagnósticos, o con lo comprometido en campaña y, por supuesto, con los propósitos estratégicos que durante años se han recogido en planes municipales.

Con respecto al punto de llevar el informe a Las Joyas entiendo que genere lecturas tan diversas y la mía en particular, es en principio positiva. Si la alcaldesa Botello se propuso desde su campaña política reorientar los grandes proyectos de inversión pública en infraestructura para áreas marginadas de la ciudad en lugar de obras viales de gran costo, me parece razonable que intente reforzar dicho mensaje y que no haya abandonado la idea, pese a las dificultades para concretarla y que a estas alturas no sea posible constatar los resultados de su apuesta.

Mi análisis de este día de luces y sombras es desde un lugar particular de esta comarca: como he comentado en otros espacios, en las últimas campañas electorales, Propuesta Cívica, la asociación civil para la que colaboro, realizó unos talleres de prevención de la compra y coacción del voto. Pasadas las elecciones, un colectivo de comunidades en torno a la parroquia en Soledad de Las Joyas, nos pidieron volver para articular aquel mensaje que dejamos de que la democracia no concluye con el voto, sino que exige una participación posterior para exigir cuentas o involucrarse en proyectos y la dura situación de violencia que cerca y atrapa a la juventud e infancia de esa porción de León.

Recuerdo con nitidez cómo las señoras nos decían: “queremos hablar con ella (Bárbara Botello) porque en campaña nos dijo que haría un parque y hasta traía los planos y nos los enseñó; quisiéramos que no se le olvide, que cumpla”. Entonces nos propusimos acompañar el proceso comunitario de diagnóstico y propuesta con miras a presentarlo en persona a la alcaldesa.

Un encuentro con ese original objetivo fue imposible de obtener, pero en su lugar se activaron varias citas con otros funcionarios; también se generó una batería de proyectos de emprendurismo social y nos orientó a forjar alianzas con otras organizaciones sociales en la zona.

Hemos logrado que los deseos y revires de muchos y muchas habitantes de Las Joyas entorno al diseño de la Plaza de la Ciudadanía y al conjunto de edificios aledaños (centro comunitario, biblioteca, consultorio de salud y nutrición, con puesto de vigilancia de la policía) fueran tomados en cuenta. Al mismo tiempo, fracasamos en conseguir el respaldo económico del Municipio para los proyectos presentados por varias organizaciones sociales, pero eso no ha mermado el ánimo de colaboración entre líderes y asociaciones civiles con presencia en el polígono.

Por lo anterior, me parece muy importante que la Alcaldesa vuelva a Las Joyas y con ese gesto comunique que los proyectos que comprometió con esa gente siguen vigentes. Naturalmente, desearía franqueza al exponer a los leoneses las complicaciones de gestión que ha tenido y las que aún no solventa, tanto en la relación con el Gobernador como en la aplicación de recursos de fuentes diversas.

Muchos hemos presenciado esas dificultades tras bambalinas (como la tardanza del gobierno del Estado para autorizar la obra en la escuela, o las condicionantes que tuvo para el proyecto de la Plaza, al tener aún legalmente la propiedad del terreno sobre el que se hace el equipamiento en Soledad de Las Joyas) al punto de creer que Miguel Márquez le pararía “el gol” de detonar esas obras en ese lugar clave de la geografía electoral y de las desigualdades sociales que lastran el desarrollo humano de la ciudad.

Por supuesto, esta expectativa positiva se contrasta con la parafernalia de organizar un acto público, quizá el más importante para cualquier Alcalde, en una zona que no tiene planito y sin tierra casi ninguna superficie. Imagino y me apena, desde ahora, la grosera cantidad de autos oficiales inundando una zona sin pavimentos, la masiva llegada de funcionarios e invitados de todo pelo, con celulares y choferes, imposibilitados de ubicarse entre las calles que tal vez sólo han visto en Google Earth, o ni eso; el montaje de carpas que dan sombra y cobijo ante las lluvias, allí donde todo espacio público es descampado e impresentable. Todo eso tiene un costo, probablemente más elevado de lo que organizaciones sociales pedimos para trabajar durante un año con gente de la zona; probablemente más de lo que todas las dependencias municipales juntas, que tienen presencia en Las Joyas, invierten en servicios para los habitantes.

Además, vendrán el despliegue de los operadores políticos y partidistas de dentro de la administración y de fuera. Las porras inducidas, las pancartas ondeadas por encargo, los saludos por conveniencia. Eso ofende y nos deseduca como ciudadanos pero lamentablemente ni la alcaldesa priísta, ni sus socios verdes, ni la oposición panista se propusieron ni propondrán cambiarlo. Toca exigir como ciudadanos que esas prácticas se aminoren y enseñarnos entre nosotros y nosotras, algunas habilidades para eludir esa pantalla de democracia que son los aplausos orquestados para el lado populista que todos nuestros políticos y políticas llevan dentro.

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