David Herrerías Guerra


Grabaciones ficticias
17/Septiembre/2015
Esta columna consta de grabaciones obtenidas —ilegalmente— en las oficinas de personal de dos dependencias, una privada y una pública. Aunque nos hemos dado tantas licencias en la transcripción que las mismas no pueden ser usadas como prueba de nada, las compartimos con nuestros lectores por tener un cierto valor sociológico, anecdótico y lúdico.
 
Entrevista 1. Oficina privada.
 
—Vine por lo del empleo como administrador general de la fábrica.
—Muy bien ¿tiene usted experiencia en el cargo?
—Pues, experiencia, lo que se llama experiencia, en esto concretamente, no.
—Mmm. Pero al menos en una área específica, por ejemplo, en control de almacén...
—Bueno, si y no.
—¿Cómo que sí y no?
—Bueno es que ahí dónde trabajaba yo, era bueno para sacar cosas del almacén sin que se dieran cuenta, je, je, ya sabe, para completar un poco.
—¿Y eso cree que lo califica para el puesto?
—Bueno, pues si uno sabe cómo hacerle para sacar cosas chuecas del almacén, sabe también cómo hacerle para que no se lo hagan a uno, ¿no?
—Aunque queda la duda sobre si usted mismo no saquearía el almacén
—¡Cómo cree! Soy gente honrada...
—Bueno ¿sabe algo sobre ventas?
—Pues, así, saber, lo que es saber, saber, no.
—¿Entonces cómo pensaría organizar el departamento de ventas?
—Pues contratamos a alguien que sepa para que se encargue de esa área ¿no?
—¿Y de ingeniería industrial o producción? ¿de administración?
—Uh no, eso menos. De nada de eso
—¡¿Entonces como haría para dirigir esas áreas?!
—Bueno, para eso ya mi compadre Carlos me propuso a dos candidatos que sí saben del tema, para que dirijan esas áreas.
—¿Carlos? ¿Qué Carlos? ¿qué tiene que ver ese Carlos en esto?
—¿No le dije? Carlos es mi compadre y es el dueño del banco, al que la empresa le debe hasta la camisa.
—Ah, bueno. Por ahí hubiéramos empezado. El puesto es suyo. ¡Su perfil es justo el que estábamos buscando!
 
Entrevista 2. Oficina de contrataciones, Secretaría de Gobernación.
 
—Hola vine por lo del empleo de Subsecretario de Prevención del Delito y Participación Ciudadana
—Muy bien, ¿tiene usted experiencia en el cargo?
—Pues, así experiencia, lo que se llama experiencia... en estas áreas, no. He trabajado en bancos y luego me metí a la política...en el Partido Verde, y no se ría
—¿De qué me tendría que reír?
—Perdone, es que siempre me hacen burla de que esté en el verde, si ni ecologista soy
—Mmm. Pero tiene experiencia al menos en una área específica, me imagino. ¿Qué sabe usted de prevención del delito?
—Bueno, en eso, pues sí y no.
—¿Cómo que sí y no?
—Bueno mire: una vez me agarraron con un millón y cacho de pesos en un aeropuerto, pero no me pudieron hacer nada. También apoyé a un candidato de los Caballeros Templarios en Michoacán, y no pasó nada. Y bajo mi dirección, mi partido político  obtuvo el record en violaciones a las leyes electorales... O sea que sí sé de delitos. De prevención, no tanto.
—¿Y eso cree que lo califica para el puesto?
—Bueno, pues si uno sabe como hacer todo lo que le dije y salir tan campante, a la mejor también le halla la forma de que otros no hagan lo mismo...
—Aunque queda la duda sobre si usted mismo no seguirá aprovechándose para saquear al erario
—¡Cómo cree! Soy gente honrada, ya con que me paguen sin saber mucho es bastante.
—Bueno, pero de participación ciudadana algo sí sabe ¿no?
—Pues así, saber, saber, tampoco.
—¿Entonces cómo pensaría incentivar la participación?
—Pues contratamos a alguien que sepa para que se encargue de esa área
—¿Y de desarrollo político? ¿y de fomento a las actitudes cívicas?
—¡Uh no! de eso menos. No sé qué significa civismo. Sé como comprar votos, eso sí. ¿Se acuerda de unas mochilitas verdes muy monas?
—¡¿Entonces cómo haría para dirigir esas áreas que son parte esencial del trabajo de la subsecretaría?!
—Bueno, para eso ya Enrique me propuso candidatos que sí saben del tema, para que dirijan esas áreas.
—¿Enrique? ¿qué Enrique? ¿qué tiene que ver ese Enrique en esto?
—¿No le dije? Me manda Enrique Peña, me debía todo el trabajo sucio que hicimos para el PRI en la elección pasada
—Ah, bueno. Por ahí hubiéramos empezado. El puesto es suyo. ¡Su perfil es justo el que estábamos buscando!
 
Nota final: Ambas grabaciones ilegales llegaron a nuestras manos con muy poca información. De la primera no sabemos nada sobre sus actores, es más, presumimos que es pura ficción. De la segunda sabemos algo más, y aunque podemos dudar de la autenticidad de la grabación, la dependencia pública es real, el solicitante es real y —desgraciadamente —la contratación se consumó en la vida real.
 
Nota final 2: ¡Y usted le está pagando con sus impuestos más de dos millones de pesos al año!
 
DEJANOS TU COMENTARIO
1456374297.png
1321493145.gif
1381429645.jpg
1321493278.png
1321493200.png