Sergio Aguayo


Federalismo chafa
24/Agosto/2011
El PAN y el PRI se acusan mutuamente de endeudarse y dilapidar. Lástima que ambos tengan razón y confirmen la mediocridad de nuestro federalismo.

En aquel México presidencialista y centralista muchos creíamos que el federalismo era una piñata repleta de virtudes. Ernesto Zedillo pensaba lo mismo cuando aumentó en veinte puntos el monto de las transferencias federales a estados y municipios; el monto ha seguido creciendo porque no para de aumentar el gasto público federal. Si en 1995 se enviaban al interior 49 mil millones de pesos, en 2010 ya fueron un billón 22 mil millones. Se disparó 416% en quince años.

El lunes 15 de agosto el PAN y el PRI riñeron públicamente. Fue un debate nutritivo porque traía cifras. Empezó el panista Juan Molinar Horcasitas acusando al PRI de exigir más dinero para los gobernadores priístas que se han distinguido por sus “abusos y despilfarros”. Le puso números a un endeudamiento que fue particularmente grave en aquellas entidades con elecciones competidas.

Una hora después respondió el PRI. Su presidente Humberto Moreira y el diputado David Penchyna, presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara baja justificaron la deuda porque con ella habían compensado el aumento en la pobreza. Luego contra atacaron demostrando que la deuda y el gasto del Gobierno federal habían crecido más que en los estados. Era dinero improductivo porque financió, nos dicen, gasto corriente. Si en 2001 el Gobierno federal tenía 87 funcionarios con los elevados ingresos de subsecretario, para 2010 ya llegaban a 335.

La discusión ilustrada terminó en pleito de lavadero. Los gladiadores retornaron a sus refugios desde donde entretienen a la galería con frases ocurrentes sin darse cuenta que su comportamiento los desmiente. Después de criticar acertadamente los dispendios panistas, los 240 diputados del PRI ?más la obligada cauda de asesores y asistentes?se concentraron en uno de los hoteles más caros de la Riviera Maya (cada habitación cuesta 528 dólares la noche). Desde el paraíso lanzaron un ultimátum al PAN: si quieren reformas tendrán que darle más dinero a los gobernadores. Entretanto, los medios seguían publicando información demostrando que el presidente del PRI, Humberto Moreira fue un derrochador cuando gobernó Coahuila; en sus cincos años la deuda creció de 300 millones a ¡33 mil millones de pesos!

El espectáculo dado por el PAN y el PRI es tan lamentable como el derroche. Pese a que en la última década el presupuesto de egresos de la federación casi se triplicó no ha parado de reproducirse la inseguridad, la degradación del medio ambiente, la pobreza y el desencanto de las mayorías con una democracia en la cual ni la alternancia ni el federalismo cumplen con las expectativas.

Dejemos de pensar que ellos tienen la solución. Hay suficiente información para saber lo que pasa y estoy entre los que piensan que la corrección vendrá cuando la sociedad mejore en su capacidad para exigir cuentas y convertirse en contrapeso del Gobierno y de las empresas abusivas.

Hace algunos días Mónica Tapia proporcionó cifras inquietantes en un texto publicado por Reforma (“Sociedad civil: otra agenda pendiente”, Enfoque, 14 de agosto de 2011): Brasil, Colombia y Chile tienen, respectivamente, 10, 6 y 4 veces más organizaciones que México. Argumenta luego la urgencia de corregir el marco institucional para permitir que más organizaciones puedan recibir donativos deducibles de impuestos. Sé que hay quienes descalifican a estos organismos porque no rinden cuentas y son opacos; otorgarles esa autorización los obliga a auditarse y presentar públicamente su información en el portal de transparencia del Sistema de Administración Tributaria.

En las próximas semanas, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados ?presidida por el diputado David Penchyna discutirá una iniciativa para modificar la Ley del Impuesto Sobre la Renta que flexibilizaría las exigencias que ahora existen para las organizaciones que desean obtener donativos deducibles de impuestos. Una reforma necesaria y urgente.

Para enfrentar la emergencia nacional debe cerrarse la fisura entre Gobierno y sociedad que es un precipicio en algunos estados. Es obvia la importancia de abrir los portones a la sociedad para que se incorpore de manera organizada a los asuntos públicos. Sería una manera en la que el federalismo y la alternancia dejen de ser de tan mala calidad, tan chafas.

La miscelánea

Crece la xenofobia tal vez porque no se aprecia la riqueza que nos traen algunos extranjeros. Un psicoanalista argentino Marcelo Pasternac llegó a México en 1975; venía huyendo de la represión en su País. Enriqueció durante 36 años a México dando cada día una cátedra de rigor y calidez humana en sus consultas. Lamentablemente murió el pasado viernes, sean estas líneas un reconocimiento a su labor. Se le extrañará.

Comentarios:
www.sergioaguayo.org
DEJANOS TU COMENTARIO
1456374297.png
1321493145.gif
1381429645.jpg
1321493278.png
1321493200.png